Consejos

Cómo obtener tus propias semillas

Para empezar con una huerta en casa tenés tres opciones: comprar semillas, los plantines, por esqueje u obtener tus propias semillas. Acá hablaremos de esta última alternativa.

Dos buenos ejemplos para poner en marcha la experiencia son el locote y el tomate pues son infaltables en la cocina diaria.

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Lo primero y como ideal es asegurar la procedencia de esos frutos, de manera a obtener semillas buenas, que darán, a su vez, una planta sana que no haya tenido una historia de fumigaciones.

En el apartado de Redes agroecológicas, Huertitas te acerca información de lugares acreditados en la comercialización de frutas y hortalizas producidas de manera agroecológica.

locote rojo

IMPORTANTE: El fruto del cual tomarás las semillas debe estar bien maduro para que germine.

Locote rojo y locote verde, ¿son variedades? Si no lo sabías, te comentamos que el locote rojo es cuando el fruto llega a su estado de madurez, es así que el verde, que es el que más se consume en la cocina diaria, es aquel que se cosecha antes de que llegue a ponerse rojo, es decir, antes de que esté del todo maduro. Entonces, si querés hacer germinar locotes, asegurate de tomar las semillas de una fruta roja.

Secar las semillas de su pulpa y jugo
Existen muchas frutas y hortalizas cuyas semillas están en el centro envueltas en jugo y pulpa como es el caso del tomate, el melón, el mburucuyá…

Semilla de locote

Semilla de locote

Lo primero es removerlas con una cuchara en un plato y luego, sobre papel absorbente y ayudados con el dedo, hacer a un lado todo el jugo y el gel en que se encuentran encerradas.

Es decir, es necesario que queden limpias y secas, sino se pudren. Luego de esto al semillero o a la tierra.

Otra manera de hacerlo con el tomate es colocar todo lo extraído de la fruta (pulpa y semillas) en un colador, dejar que le caiga el chorro de la canilla y cuando las semillas estén casi completamente libres, dejar que se sequen en una base de azulejo o plásico de manera a que se puedan desprender con facilidad una vez secas.

Otros casos como el del locote, te facilitan el trabajo, pues es de aquellas semillas que van casi directo al semillero y no hay que hacer todo el proceso de limpieza y secado. A menos que la hayas mojado, entonces esperás a que se sequen antes de usarlas o guardarlas.

sobres

Después, una vez secas, se pueden acopiar en sobrecitos identificados. Es interesante anotar la fecha en que fueron tomadas.

Por qué es bueno obtener tus propias semillas

  • Porque sabés que la semilla proviene de una fruta que fue tratada de manera agroecológica.
  • Porque aprovecharás hasta el último resto de la fruta que consumimos en casa.
  • Porque ahorrarás dinero
  • Porque acompañarás la mágica experiencia de cultivar desde el inicio del proceso.
  • Y porque eso abre la posibilidad de establecer vínculos solidarios con otras personas con las que podés hacer trueque o intercambio de semillas.

 

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Leer: Ya tengo las semillas, y ahora ¿qué hago?

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