Huertitas

Una huerta urbana donde todo parte del reciclado

A partir de cajas de manzana y de zapatos, isopores, latas y botellas recicladas, una pareja del barrio Sajonia nos cuenta cómo en una pista de cemento y un patio con escombros está obteniendo varias hortalizas, frutales, aromáticas y remedios medicinales. “Todo comenzó casualmente”, dicen.

En enero Rober Irrazábal, periodista y músico asunceno, mostraba en sus cuentas de redes sociales los frutos del melón paraguay que con su pareja, Silvana Rial, plantó en la casa que comparten en el barrio Sajonia de la capital paraguaya.

Nos comunicamos con él para intercambiar impresiones y poder escribir sobre lo que vivían, pero la respuesta fue más o menos  “no tenemos gran cosa”. Al visitarles este fin de semana nos dimos cuenta de que detrás de esa respuesta había mucha modestia o tal vez la intención de mantener en la discreción el nuevo pasatiempo de ambos.

plantines

Al entrar a la casa a través de un portón grande y alto se abre una enorme pista de cemento, y enseguida empiezan a aparecer las decenas de cajas de madera, las botellas de plástico, las bolsas, latas, cajas de zapato,baldes en desuso, vasos desechados, tetrapacks, champañeras, recipientes de isopor…todas recicladas y todas cargadas de tierra y plantines que se yerguen sanos. Hay dos planteras que se hicieron con lo que ayer fueron tambores de niños.

tambor huerta

La diversidad asombra, tienen locote verde y rojo, tomate, calabaza, zapallo, papa, cebolla, brócoli, coliflor, pepino, ajo, zanahoria, remolacha; albahaca, cebollita, romero, acelga, lechuga, orégano, apio, rúcula; cedrón capi’i, kokú, burrito, citronela, aloe; sandía, melón japonés y paraguay, mamón, limón, manzana, mburucuya, naranja, banano, acerola, guayaba y piña echando raíces…

Piña

Piña

citronela

En un segundo espacio del patio, a un nivel más alto de la pista, hay arena y árboles pequeños. De ahí, nos explican, sacan arena entre  la cantidad de escombros enterrados, para luego mezclarla con abono e integrarla a las macetas. Allí es el espacio donde han ubicado muchos de los frutales y donde hacen el abono casero o compost.

Nos muestran con pertenencia cada una de las especies y no paramos de ir de aquí para allá. Cuando parece que terminamos, Silvana le dice a Rober:

-¿”Les mostraste la rúcula”? Y empezamos a desplazarnos de vuelta por el patio. Hay tantos plantines que siempre nos olvidamos de alguno, para recordarlo después y seguir registrando. “Hasta ahora nunca listamos lo que tenemos”, dicen.

ajo

Ajo creciendo en vasitos de plástico.

Todo se re-utiliza, todo se transforma
“Lo que más pega es el tema del reciclado, cajones, botellas y todo lo que se encuentra en la calle. O que no tirás”, dice Rober. A uno de sus reciclados le bautizó “plantera roboteck”, porque es la botella de plástico cortada por la mitad e integrada boca para abajo a una plataforma de isopor, para que se mantenga de pie.

Silvana cuenta que siempre les atrajo poder plantar algo, pero que nunca se propusieron, hasta que casualmente tiraron unas semillas del melón que comieron y brotó en el patio. Lo cuidaron y después tuvo frutos. “Fue casual, siempre divagábamos, pero no fue planeado, surgió…”, agrega Rober.

recipientes

Después ya “toda cosa que comíamos y tenía semillas tirábamos y plantabamos”, explica Silvana. Esa es la principal fuente de las semillas que fructificaron en su patio. Recién en las últimas semanas compraron algunas semillas de hojas verdes para probar.

 

Una de las cosas que más entusiasma a ambos es ver cómo se desarrollan las tres plantas de papa que hicieron brotar y crecer en bolsas cargadas de arena. “Es fácil y rápido, con esto puede probar empezar la gente”, dicen.“Es adictivo -dice Rober-, cuando tirás la semilla y nace la plantita y cuando tiene frutas es lo máximo”.

 

Locotes

Locotes

Ambos sugieren a las personas que quieran probar una huerta urbana es empezar con las cosas que consumen cotidianamente para obtener las semillas y lo mismo con las planteras: las botellas, el tetra de la leche. “Y que aprendan a tener paciencia”, rematan.

Para Silvana, la gente está des-acostumbrada a una vieja práctica que tenía, la de plantar en la casa “Ahora piensan que es más fácil ir al súper. Con la crisis del precio de los tomates y las hortalizas nos dimos cuenta que es importante”.

Papas en bolsa

Papas en bolsa

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