Recetas

Receta de pasta con lo que hay en casa

Texto y foto de Mónica Kreibohm, periodista y aprendiz de cocinera. Colaboración para Huertitas.com

Cocinar no sólo se trata de alimentar el cuerpo sino de alimentar el alma, celebrar las relaciones y cerrar una vez más ese lazo con la gente que uno quiere porque en el acto de cocinar se esconde una muestra más del cariño. Incluso si uno ejerce la cocina como profesión tampoco está ausente esa caricia que uno sirve en el plato, al menos en el buen ejercicio de la gastronomía.

Y esto fue un poco lo que pasó el sábado pasado entre mi madre, mi hermana menor y yo: nos juntamos a comer en una fecha especial de nuestra familia. Era el aniversario de nacimiento de mi abuela, que ya murió hace 9 años, pero que hubiese cumplido 89. Entre las copas, la mesa al aire libre y esta receta de pasta con que hay en la casa que improvisé, la Gladys también se sentó en nuestra mesa y nos acompañó, mientras en la charla renovamos ese lazo que nos hace hijas y madre.

A la salud de mis muertos, de mi madre, de mis hermanas, que la vida se ríe más fuerte que la muerte en muchos días!

Ingredientes para 4 personas

400 gr de spaghetti
5 champiñones
1 taza de pollo cocido
2 dientes de ajo
1 pimiento
1 cebolla
1 cebollita de verdeo
1 manojo de perejil picado
1 taza de queso crema
Queso rallado y pimienta negra a gusto

Preparación

Primero pican todas las verduras en bronoise, es decir, en cubos pequeños. El pollo que usé en esta receta eran trozos que me habían sobrado de un pollo al horno, pero puede ser cualquiera que tengan.

Colocan la olla con agua para la pasta. Mientras hierve, seleccionen lo que saltearán: todo va junto, menos champiñones y el perejil. A los champiñones los añaden al final del salteado, al perejil va al momento de servir.

En una sartén con generoso aceite de oliva saltean los ingredientes. El queso crema lo añaden unos minutos antes de apagar el fuego, junto a los champiñones fileteados. Remueven todo para que se impregne bien y apagan el fuego. Reservan hasta que la pasta esté hecha.

Para que sea más gustosa la pasta, añaden unas hojas de laurel al agua. Una vez que esté lista, la escurren y ponen en una fuente, añaden nuevamente un chorro de aceite de oliva y vierten la crema salteada encima. Remueven y finalizan con el queso rallado y el perejil picado. A la mesa!

Degustación

Nosotras la comimos al aire libre, una noche de primavera, con un vino Malbec, que dicen que es el varietal elegido por el paladar argentino. Cualquier momento de celebración es ideal para esta pasta improvisada con lo que hay en casa.

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