Consejos

Cinco tareas sencillas para tener una mejor huerta durante el invierno

Hay que abrigarse y salir a oxigenar tierra, abonar, asegurar un buen drenado, prevenir la llegada de hongos, hacer podas para que entre mejor el sol y disfrutar la cosecha de hojas verdes.

El otoño y el invierno son las mejores épocas para la producción de hortalizas en Paraguay, pues los días nos regalan temperaturas no extremas, mucha lluvia y un sol tibio.

Para aprovechar la temporada, charlamos con la agrónoma Soledad Martínez y el agro-ecólogo Isidro Bazán y salieron estas cinco recomendaciones:

Remover la tierra para oxigenar. Después de cada lluvia la tierra suele apelmazarse o aplastarse, lo que resta oxigenación y crecimiento a la raíz de la planta. Es conveniente que después de cada lluvia oxigenemos el suelo, que se hace hincando y removiendo con alguna herramienta u objeto puntiagudo en la tierra cercana a la planta. Hay que tener cuidado de no voltear la tierra, sino solamente removerla y hay que atender no golpear las raíces. Podemos aprovechar y de paso agregarle más abono.

Facilitar el drenaje del agua y la humedad. En verano solemos regar al menos dos veces al día la huerta. Pero en esta temporada dependerá del comportamiento climático. Si está húmeda la tierra no hace falta regar.

Son los meses donde hay que evitar las coberturas al pie de los plantines, por eso tenemos que limpiar la zona de hojas o residuos que se juntan e impiden que la humedad se evapore.

Si tenemos cultivos en planteras, en invierno hay que controlar que tengan suficientes agujeros para que drene bien el exceso de agua y humedad. Si tenemos como tarea pendiente armar planteras, podemos poner piedras pequeñas en la base y encima cargarle la tierra. Las piedras ayudan a que el agua excesiva se escurra hacia afuera.

Lograr el máximo sol. Durante el invierno buscamos condiciones que permitan que entre la mayor cantidad de sol a la huerta. Es el momento, entonces, de hacer poda en la casa con los árboles grandes, para permitir el paso del sol hacia las plantitas, de lo contrario se estiran y debilitan buscando el sol y eso facilita que enfermen.

Si es que todavía tenemos puesta alguna malla media sombra o red protectora contra el sol, hay que retirarla y reservarla para cuando vuelva el sol achicharrante del verano.

Ceniza y ajo contra los hongos. El exceso de lluvia y humedad crea condiciones ideales para la aparición de hongos y otras enfermedades en nuestras plantitas, especialmente en tomates y locotes. Contra los hongos podemos espolvorear ceniza seca al pie de las plantitas una vez a la semana. Para la huerta de Huertitas, por ejemplo, visitamos las pizzerías del barrio que cocinan al tatakua y les pedimos la ceniza que se forma al pie del horno, que para las pizzerías es un residuo. También aprovechamos la visita y nos comemos algo.

También podemos utilizar un preparado contra los hongos en base a cuatro dientes de ajo machacados que lo mezclamos en un litro de agua y dejamos reposarlo durante 12 días en una botella. A continuación lo colamos y diluimos en cinco litros de agua y tenemos un preparado que podemos pulverizar una vez a la semana sobre toda la estructura de la planta.

Ambas opciones son preventivas.

Cola de caballo y ortiga contra las heladas. Los extractos de cola de caballo o también de ortiga grande (pyno guasu) aportan sílice en las plantas y les dan mayor resistencia contra las heladas del invierno.

Para prepararlos se necesitan 100 gr de hojas de la hierba seca para 10 litros de agua, se hierven estos dos ingredientes durante 10 minutos, se hace reposar el té resultante y finalmente se lo aplica a las plantas una vez a la semana, para fortalecer las paredes celulares de las mismas.

FOTO: Huerta comunitaria en la plaza Héroes del Chaco de Trinidad: Soledad Martínez

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