Consejos

¡Es la última semana que el recolector llevará la basura!

¿Qué hacemos con…cuántos kilos de basura? ¿Cuánto podemos reducir con buenas prácticas?

Hay dos sentimientos que toda persona urbana tiene en torno al servicio de recolección de basura, el primero es alivio, cuando terminás de sacar tus bolsas y sabés que el camión todavía no pasó. Ese alivio nace de la idea de que la responsabilidad con nuestra basura termina cuando la sacamos a la vereda. El segundo sentimiento es la impotencia, cuando el camión recolector te ganó y tomás conciencia de que vas a tener que convivir con la basura durante varios días.

Desde hace dos meses el equipo editor de Huertitas nos mudamos a Areguá para hacer crecer muchos de los proyectos que tienen que ver con este blog y con la crianza y educación de nuestras dos niñas.

De entrada hemos sentido las diferencias con Asunción: acá todo es más lento y tranquilo, la naturaleza es todavía armoniosa, las temperaturas más agradables y abudan sapos, luciérnagas, aves, insectos… muchos que no conocíamos antes. Y, lo mejor de todo, hay mucho espacio para sembrar y hacer experimentos con prácticas en torno a la huerta.

En este tiempo comprobamos que el servicio de recolección está tercerizado y es deficiente, en el lugar donde vivimos (a una cuadra de la principal avenida turística) no llega el camión, a pesar de haber pagado por adelantado.

Trasladamos las bolsas a 100 metros durante los días que pasa, pero hay días que lo hace a las 5 de la mañana, otros a las 7 de la mañana, a veces por la tardecita…y a veces no pasa.

Ante esta realidad, en muchos hogares se mantiene la práctica de quemar la basura de todo tipo, pero varias familias de nuestro entorno hacen compostaje.

En casa empezamos a ver las alternativas para tratar el problema de la basura acumulada y eso nos invitó a revisar algunas prácticas de consumo y procesamiento. Ahora que estamos bastante asentados, lo que vamos a hacer será retomar el compostaje y tratar de organizarnos de otra manera en todos los ámbitos de la cotidianeidad generadora de residuos.

Esta semana será la última en que intentaremos que el camión lleve nuestra basura, pero antes la vamos a pesar para saber cuántos kilos de basura generamos en una semana/mes/año.

La romanita, o pesita manual, será nuestra principal aliada en estos días de experimentación

La próxima semana empezaremos con el compostaje y prácticas más concientes a la hora de hacer las compras, preparar las comidas, reutilizar ingeniosamente residuos no degradables… y pesaremos de vuelta la basura que no hayamos logrado reciclar o compostar, para saber en cuánto se redujo nuestra generación de residuos.

La semana que viene te contaremos las novedades y algunas ideas sobre cómo intentaremos hacernos cargo de nuestra basura. Te adelantamos que está difícil con las botellas de vidrio, las bolsas de plástico, los residuos del baño y el sachet de la leche.

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