Consejos

Cinco cultivos para empezar una huerta en casa

 Hay cultivos más propicios para las personas que decidimos arrancar con la apuesta de tener una huerta en la casa o el departamento.

 

En otro artículo decíamos que tener cultivos de alimentos en casa o el departamento no es más difícil que tener un jardín ornamental. Sin embargo, sí existen algunos que implican mayor acompañamiento, conocimiento de prácticas, polinización, poda, etc.

No obstante, todo lo que deseemos aprender está a nuestro alcance a través del intercambio con otras personas y grupos con mayor experiencia. Especialmente las comunidades indígenas y campesinas, con prácticas milenarias de agroecología.

También a partir de miles de páginas internet y especialmente a partir de la ley humana de prueba, error y aprendizaje.

Hay veces que creemos que porque tenemos poco espacio, sol, tierra óptima o tiempo no lo podemos hacer. La agricultura urbana, justamente, vienen siendo el arte de adaptar a la vida de la ciudad esta apasionante actividad.

Te invitamos a iniciar una combinación de cultivos de acuerdo a las características locales, que incluye hojas verdes, aromáticas, legumbres y hortalizas.

 

Cebollita de hoja: Basta con conservar las raíces de las que compras de cualquiera de las redes agroecológicas que conocemos. Usamos la parte verde de las mismas y conservamos las raíces en un recipiente con agua. En solo días veremos como rebrota. Preparamos una maceta con tierra y las plantamos. Con el tiempo se reproducen desde su raíz. Podemos utilizar nuestra propia cebollita una o dos semanas después de haberla plantado.

También está la opción de comprar semillas y sembrarlas, en solo semanas tendremos listo un atado para agregar a nuestras comidas.

verdeo malu

Albahaca: Cuando vemos que un amigo o amiga tiene una planta de albahaca, le pedimos que nos arranque algunas ramas de la misma y dejamos en agua, en tres o cuatro días echará raíces. Allí podemos plantarlas en la maceta o el rincón del patio donde elijamos. También podemos partir desde las semillas, que son las flores que da la planta.

A la albahaca le gusta el  calor y es especial para repeler naturalmente mosquitos y otros insectos, por lo que siempre es buena compañera en la asociación de cultivos con hortalizas como el tomate o el locote.

Cuando tengamos nuestra planta de albahaca podremos usarla para imprimirle a nuestras salsas un sabor característico, preparar cantidad de pesto para acompañar tus pastas y otras comidas, o agregar sus hojas a sándwiches y pizzas.

albahaca 2

Perejil: Igual que la cebollita, se puede plantar la misma raíz que hacemos sobrar del atado que compramos, o se puede plantar desde las semillas, si preferimos comprarlas. Al poco tiempo se yerguen frescas y resistentes plantas.

Sirve de condimento para todo tipo de salsas y comidas, sándwiches y aderezos. En el verano intenso el jugo de perejil  o mezclado con limón es uno de los más refrescantes.

Tanto la albahaca como el perejil no necesitan demasiados cuidadnos una vez que se estabilizan como plantines.

En este enlace podemos leer sobre una experiencia urbana que todo el año logró autoabastecerse de perejil y cebollita de hoja.

perejil malu

Poroto manteca: Es una de las legumbres más exquisitas tanto en ensaladas, guisos, sopas y cremas. Una sola planta puede proveer casi todo el año a una familia en diferentes periodos, si reúne las condiciones necesarias.

Para sembrarlo, basta con hacer sobrar un puñado de porotos que conseguimos en los mercados agroecológicos. Lo dejamos en agua en un recipiente hasta que empiezan a despuntar sus brotes. Entonces es el momento de sacarlos del agua y meterlos en la tierra, puede ir tanto en plantera como directo en el patio.

Existen de las especies trepadoras, a las que acompañamos con guías o una mínima estructura para que suba; y las que quedan como arbustito.

foto poroto manteca

Tomate: Es posible que cultivar tomates sea un poco más exigente que los anteriores cultivos, pero su condición central en nuestra dieta y la cantidad de pesticidas que reciben los tomates convencionales, nos invita a encarar e desafío de generar los nuestros propios.

Basta con destripar uno o dos tomates que tenemos en casa (conviene saber su origen para no sembrar tomates con químicos) y sacarles las semillitas. Ponerlas a secar sobre un papel y luego de que haya pasado la humedad, podemos empezar a sembrarlas.

Con el tomate es recomendable  germinarlo en almácigos o semilleros, es decir, en algún recipiente o espacio pequeño de tierra, para controlar muy de cerca la evolución de los plantines bebés.

A los cinco días ya salen los brotes y van evolucionando. Una vez que alcanzan unos 10 a 15 centímetros de altura los podemos trasplantar en el lugar definitivo, puede ser en macetas o directo en la tierra. Si es el primer caso, necesitamos  que tenga unos 30 centímetros de profundidad de tierra.

A la planta de tomate le gusta el sol, mucho sol. Sin embargo en el verano extremo necesita de alguna protección con mallas de sombras, la protección de otros árboles mayores o coberturas vegetales en su tierra, para que no se quemen sus hojas o se fugue tan rápidamente su humedad. Y evidentemente, riego a profundidad, como mínimo una vez al día.

En este enlace podemos ver una experiencia en pleno centro urbano que logró 200 kilos de tomates en un espacio de dos metros de ancho por siete de largo.

tomate 3

 

 FOTOS:  Cebollita y perejil: Malu Vázquez.

 

 

 

1 Comentario

  • Me encantaron todos los artículos de HUERTITAS, estamos comenzando una huertita urbana con mi hijo de 19 años, y buscando información me encontré con esta super interesante y acogedora página. Gracias, y sí, me gustaría seguir en contacto con uds, puedo aprender mucho con uds. Gracias, gracias, gracias.

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